|
|
El hielo como método erótico
|
|
Así como con el calor preferimos tomar bebidas bien frías para contrarrestar la temperatura exterior, en los juegos sexuales, en solitario o en pareja, se puede usar el hielo, los helados o agua bien fresca. Incluso los juguetes sexuales, dejados un rato en la nevera o el congelador, pueden aportar sensaciones nuevas.
El calor del verano se asocia por los general con una etapa del año en la que se vive la sexualidad a flor de piel. Se usa menos ropa y las altas temperaturas invitan al sexo con mayor frecuencia que en el invierno. Pero cuando el termómetro sube demasiado, es mejor echar mano del hielo, pero no precisamente para colocarlo en una bebida.
En los juegos previos de a dos, o también en solitario, un trozo de agua helada puede activar la excitación del cuerpo de un modo particular e intenso. Incluso el calor que genera el hielo cuando comienza a quemar, combinado con el frío que genera, resulta sumamente inquietante. Y por qué no probar con algo de helado en el cuerpo de la pareja sexual, comiéndolo poco a poco, mientras se va derritiendo y volviendo la piel más deslizable.
Para quienes gustan de usar algunos de los numerosos juguetes sexuales que ofrece el mercado, como vibradores o bolas chinas, pueden echar mano de la nevera o el congelador. Con dejarlos unos minutos, ya se habrán enfriado lo suficiente para que al usarlos otorguen sensaciones novedosas. El sexo oral puede se distinto si antes se bebe algo de agua con hielo, compartiendo ese frío de la boca con los genitales del otro.
Regresar
|
|
|