La Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría republicana, aprobó este jueves el polémico megaproyecto de ley de impuestos y gastos propuesto por el presidente Donald Trump, luego de una maratónica jornada de votaciones. Con una votación ajustada de 218 a favor y 214 en contra, el proyecto, bautizado por el propio Trump como el One Big Beautiful Bill, avanza hacia convertirse en ley.
Este paquete legislativo, que contempla rebajas fiscales masivas, recortes a programas sociales, aumentos en defensa y seguridad fronteriza, y reformas regulatorias, había superado previamente el Senado el 1 de julio, con una votación de 51 a 50. El vicepresidente J.D. Vance emitió el voto decisivo en una jornada igualmente reñida.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, celebró el resultado tras el anuncio: “La moción es adoptada”. Acto seguido, los republicanos corearon “¡EE.UU., EE.UU.!” en señal de triunfo. Johnson, quien había presionado intensamente para lograr la aprobación antes del 4 de julio, enfatizó: “Esta podría ser la votación más importante que cualquiera de nosotros haga en toda su vida. El presidente espera con su pluma. Es hora de actuar”.
Trump también celebró el resultado en su cuenta de X, calificando el momento como una gran victoria. La Casa Blanca confirmó que el mandatario firmará la ley este viernes, Día de la Independencia, a las 5:00 p.m. hora del Este. “El presidente Trump espera con ansias promulgar el proyecto. Las políticas procrecimiento de esta histórica legislación impulsarán un auge económico sin precedentes”, afirmó su portavoz, Karoline Leavitt.
Contenido del proyecto de ley
Con más de 900 páginas, el One Big Beautiful Bill incluye:
-
Extensión de recortes fiscales de 2017: Se hace permanente la reducción de impuestos federales a empresas y personas, elimina tributos sobre propinas y horas extra, y ajusta créditos para padres y jubilados.
-
Recortes a programas sociales: Se estima una reducción de más de US$1 billón en Medicaid y recortes al programa SNAP (cupones de alimentos), lo que podría dejar sin seguro médico a cerca de 12 millones de personas para 2034.
-
Incremento en gasto de seguridad y defensa: Se destinan más de US$150.000 millones a defensa y otros US$129.000 millones al fortalecimiento del control fronterizo.
-
Aumento del techo de deuda: El límite se eleva en US$5 billones, lo que, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), incrementará el déficit federal en US$3,3 billones en la próxima década.
-
Reformas regulatorias en IA: Se elimina una moratoria de 10 años para que los estados regulen la inteligencia artificial, permitiendo su autonomía legislativa.
Proceso legislativo y controversia
El megaproyecto había sido aprobado inicialmente por la Cámara Baja el 22 de mayo con una diferencia mínima (215-214). Sin embargo, las modificaciones introducidas por el Senado —como recortes más profundos a Medicaid y el aumento del techo de deuda— obligaron a una nueva votación en la Cámara.
Durante el debate final, el líder de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries, intentó retrasar la votación con un discurso de 8 horas y 45 minutos. No obstante, solo dos republicanos se desmarcaron de la línea oficial, y la moción avanzó.
Los futuros bursátiles reaccionaron levemente a la noticia: el S&P 500 subió un 0,16 %, el Nasdaq 100 un 0,25 %, y el Dow Jones Industrial Average un 0,12 %.
Pese al entusiasmo republicano, la iniciativa ha generado fuertes críticas. Elon Musk, antiguo asesor y uno de los detractores más destacados, calificó la ley como “descabellada y destructiva”, advirtiendo que podría eliminar millones de empleos y causar un “inmenso daño estratégico” al país.
Durante los días previos a la votación, Trump promovió agresivamente el plan en Truth, su red social, asegurando: “El gran acuerdo se centra en el crecimiento. Si se aprueba, Estados Unidos experimentará un renacimiento económico sin precedentes”.
Lo que sigue
Tras la aprobación definitiva en el Congreso, la ley será firmada por el presidente Trump el 4 de julio, en un gesto cargado de simbolismo político. El One Big Beautiful Bill marca un hito en el segundo mandato del presidente, consolidando su agenda económica, pero también profundizando divisiones políticas en torno al futuro del gasto público y la protección social en Estados Unidos.


