El gobierno de El Salvador llamó a consulta a su embajadora en México, Delmy Cañas, luego de que el secretario de Seguridad mexicano, Omar García Harfuch, afirmara que una aeronave interceptada en el estado de Colima con más de 427 kilos de cocaína procedía del país centroamericano.
La decisión fue anunciada por el presidente Nayib Bukele, quien calificó de “falsas” dichas declaraciones y exigió una rectificación oficial por parte del gobierno mexicano.
“Exigimos una aclaración y rectificación inmediata del gobierno mexicano”, declaró Bukele en conferencia de prensa, donde también presentó un video con las declaraciones de García Harfuch, quien había señalado que la avioneta interceptada en Tecomán, Colima, “era originaria de El Salvador”.
En respuesta, Bukele desmintió categóricamente la acusación a través de sus redes sociales:
“El secretario de Seguridad de México declaró que la avioneta procedía de El Salvador. FALSO”, escribió el mandatario.
El incidente diplomático se originó tras una operación de seguridad realizada el 4 de julio en territorio mexicano, cuando autoridades interceptaron una avioneta no registrada que transportaba 427.65 kilos de cocaína. Según García Harfuch, la traza de la aeronave fue detectada a 200 kilómetros al sur de San Salvador, lo que motivó su presunta vinculación con El Salvador.
Sin embargo, Bukele presentó una versión distinta, respaldada por informes de entidades regionales e internacionales. Aseguró que el 3 de julio a la 1:00 p.m., Costa Rica detectó una traza sospechosa en el noroeste de su territorio y activó una alerta regional a través de la red centroamericana de seguridad aérea (APAN).
Según el informe citado por Bukele, la aeronave ingresó brevemente al espacio aéreo costarricense, desapareció del radar y luego reapareció sobre el océano Pacífico. Esta información fue confirmada por la Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional Sur de EE.UU. (JIATFS), con sede en Key West, Florida, encargada de monitorear el tráfico aéreo ilícito en la región.
“El informe es claro: la aeronave jamás sobrevoló territorio salvadoreño”, aseguró Bukele. “Nuestros radares no registraron ningún contacto aéreo dentro del país. La ruta de vuelo pasó muy al sur de El Salvador y Nicaragua”.
Bukele también reveló los nombres y nacionalidades de los tres tripulantes detenidos, todos de origen mexicano:
-
Leonardo Alonso Parra Pérez (piloto) – Guasave, Sinaloa
-
José Adán Jalavera Ceballos (copiloto) – Chihuahua
-
Felipe Villa Gutiérrez – Morelia, Michoacán
“El Salvador no encubre criminales ni tolera el narcotráfico. No lo hicimos antes y no lo haremos ahora”, subrayó el presidente, añadiendo que su país “no permitirá ser involucrado en operaciones ajenas”.
La droga incautada fue valorada en aproximadamente 96 millones de pesos mexicanos, equivalentes a 5.16 millones de dólares, según estimaciones oficiales. La avioneta fue interceptada por el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo (CENAVI) de México, y aterrizó en una pista clandestina en Tecomán, Colima.
Tras las declaraciones de Bukele, el gobierno mexicano respondió mediante un comunicado en el que reiteró su versión de los hechos:
-
CENAVI detectó una traza aérea de interés a las 13:00 hrs del 3 de julio, a 200 km al sur de San Salvador.
-
Se ordenó el despliegue de aeronaves militares para interceptarla.
-
La avioneta aterrizó en Tecomán, donde fueron detenidas tres personas y asegurada la droga.
-
Confirmaron que los detenidos son mexicanos y están siendo procesados.
“Reiteramos nuestro respeto y aprecio al pueblo de El Salvador”, expresó el comunicado, destacando que la operación demuestra el compromiso de México contra el crimen organizado.
La controversia diplomática pone de relieve la necesidad de coordinación y precisión en las operaciones regionales contra el narcotráfico. El Salvador, por su parte, espera una aclaración oficial por parte del gobierno mexicano.


