El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó el sábado dudas sobre la capacidad de la líder opositora venezolana María Corina Machado para gobernar el país, al afirmar que no cuenta con el apoyo ni el respeto del pueblo venezolano.
Trump realizó estas declaraciones ante periodistas en su club Mar-a-Lago, en Florida, y aseguró que no ha tenido contacto con Machado tras la supuesta detención del presidente venezolano Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense sostuvo además que Washington continuará supervisando su participación en Venezuela “hasta que pueda llevarse adelante una transición segura, adecuada y juiciosa”, lo que sugiere un rol indefinido de Estados Unidos en el país sudamericano.
En paralelo, María Corina Machado se pronunció a través de la red social X luego de que Estados Unidos afirmara haber capturado a Nicolás Maduro y sacarlo del país. En un comunicado difundido en la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, la dirigente opositora aseguró que “llegó la hora de la libertad” y sostuvo que Maduro “enfrenta desde hoy la justicia internacional por crímenes atroces”.
En el mensaje, Machado llamó a los ciudadanos a mantenerse “vigilantes, activos y organizados” para avanzar hacia una transición democrática. El texto afirma que, tras la negativa de Maduro a aceptar una salida negociada, “el gobierno de los Estados Unidos ha cumplido su promesa de hacer valer la ley”, aunque no se precisan los alcances de esa afirmación ni las acciones judiciales en curso.
La líder opositora sostuvo que es momento de que “la soberanía popular y la soberanía nacional rijan en nuestro país” y enumeró como objetivos inmediatos “poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”. Asimismo, reivindicó la jornada electoral del 28 de julio y afirmó que los ciudadanos eligieron a Edmundo González Urrutia como “legítimo presidente de Venezuela”.
Según el comunicado, González Urrutia debería asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, un planteamiento que vuelve a tensar la relación entre la oposición y el estamento militar.
“Hoy estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”, advierte el texto, que insiste en sostener la organización ciudadana hasta concretar la Transición Democrática. El llamado incluye instrucciones diferenciadas: a los venezolanos dentro del país se les pide permanecer atentos a próximas comunicaciones oficiales, mientras que a la diáspora se la convoca a movilizarse y activar contactos con gobiernos y actores internacionales.
Edmundo González Urrutia respondió al llamado de Machado con un mensaje a la ciudadanía en el que subrayó la trascendencia del momento. “Venezolanos, son horas decisivas; sepan que estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación”, afirmó, destacando que la participación activa de la población será clave para la transición democrática y la reconstrucción institucional.
Mientras tanto, crece la atención internacional sobre el paradero de María Corina Machado. Fuentes cercanas a su entorno indican que se encuentra en Oslo, Noruega, adonde viajó el mes pasado para recibir el Premio Nobel de la Paz. Su estadía incluyó actos oficiales y reuniones con dirigentes y referentes internacionales, en las que expuso la situación venezolana y pidió mantener la presión internacional sobre Caracas.
De acuerdo con esas fuentes, la salida de Machado de Venezuela se produjo mediante una operación reservada diseñada para evitar controles oficiales y garantizar su seguridad, en un contexto de fuerte presión sobre líderes opositores.
Por su parte, Trump afirmó que Estados Unidos permitirá que grandes empresas petroleras operen en Venezuela tras la captura de Maduro y señaló que su Administración “va a gobernar” el país durante el proceso de transición. Indicó además que el liderazgo de ese proceso recaerá en su equipo de seguridad y política exterior, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio.
